|
>>Artigos >>Internacionais >>La cirurgia de aumento mamario: mitos y realidades >>Silicone nos seios: mitos e realidades
>>Autor: Alejandro Catini
>>Data de publicação: 13/02/01
Luego de haber recibido una gran cantidad de consultas respecto al tema de la cirugía para lograr aumentar el tamaño de las mamas, decidí informarme sobre el tema para poder trasmitirlo a todas aquellas personas que soliciten información al
respecto. Este informe tiene como objetivo un primer acercamiento a un tema de injerencia exclusiva de la medicina y específicamente de la cirugía estética y su relación con la actividad física.
A lo largo del tiempo, la mujer ha sentido como algo muy propio y como factor determinante de su autoestima el poseer unos senos atractivos, con bonita forma y tamaño. En efecto, un buen voluptuoso busto constituye por sí solo un signo único de
sensualidad, connotación erógena que no logra una mujer ni sumando todo el resto de los atributos físicos que la naturaleza bien le hubiere prodigado.
Tal vez, esa sea la causa por la que la cirugía de aumento mamario se ha convertido en la cirugía reina entre todos los procedimientos quirúrgicos estéticos que se ralizan hoy día. Estamos hablando de las prótesis de silicón o silicona. Ante una realidad que la atormenta, la mujer a la que la
madre naturaleza no dotó de encantos naturales mamarios, se vuelca al gimnasio, con la esperanza de lograr, o al menos mejorar, su ansiado desarrollo. Al cabo de largos y rigurosos meses o años de entrenamiento con máquinas, pesas y aeróbicos, se devela ante su espejo una realidad: solo se logra
una tonificación de la zona, logrando sí una mejor postura, levantando el busto, siempre dentro de límites naturales. Esto sucede debido a que el mayor porcentaje del volumen del busto está compuesto por tejido graso y glándulas mamarias. Surge entonces la alternativa válida de someterse a una
cirugía para agrandar y embellecer el busto.
Ante este nuevo reto, la mujer, ya acostumbrada al cuido de su figura, se enfrenta ahora a una serie de interrogantes, miedos y mitos.
Por ser la cirugía que es más practicada, ofrece una apabullante gama de ventajas contra una mínima lista de desventajas. Es una cirugía que se puede realizar en cualquier mujer desde los 16 años, sin edad tope. Se puede realizar de manera ambulatoria, teniendo la operación una duración
promedio de 45 min. La limitación física no va más allá de las primeras 72 horas, posterior a las cuales se puede retornar al gimnasio, con el uso de un sostén adecuado y siguiendo las instrucciones de un cirujano plástico conocedor de las actividades de la mujer bajo régimen de entrenamiento
físico diario. Además de todas estas ventajas, el costo de la intervención no es exorbitante, promediando unos mil quinientos dólares.
Desventajas, que en toda cirugía se presentan, son mínimas en éste tipo de intervención. Las que eventualmente pudieran presentar: alto costo, hematomas post-cirugía, insatifacción de los resultados al no cubrir las expectativas del paciente, y finalmente, la posibilidad de una contractura
capsular en el sitio donde está colocada la prótesis. Este ultimo fenómeno se presenta en la actualidad en menos del 4% de los casos operados, y aunque no deja de ser molesto, puede ser perfectamente manejado por el cirujano plástico.
Las preguntas más frecuentes:
Estos son las principales dudas que existen alrededor de la cirugía de implante mamario:
P: ¿Existe otra alternativa diferente al uso de los implantes para aumentar el volumen mamario?
R: Desde el punto de vista estético no. Todos los intentos por utilizar técnicas sin material de relleno o utilizando tejidos propios han fracasado. La búsqueda del material ideal al que se asocie un mínimo de problemas y un máximo de resultados satisfactorios, se logró con la creación del
implante mamario tal y como está concebido hoy día.
P: ¿Son todos los implantes de silicón?
R: Sí. Aunque se utilizaron en la historia algunos materiales diferentes al silicón, sin lugar a dudas ninguno mostró ventajas que ofrece dicho material, sobre todo en su nula capacidad de generar rechazo por parte del sistema inmunólogico.
Existen si esporádicos casos que solo se presentan en aquellas pacientes que presentan una condición previa de hipersensibilidad de hipereactividad del sistema inmunológico, en las cuales el implante de silicon o de cualquier material diferente, hace la función de un cuerpo extraño, ante el
cual el cuerpo reacciona de manera anormal.
P: ¿Con el embarazo se pierde la operación? ¿Puede amamantar la mujer con implantes?
R: El implante se coloca siempre por detrás de la glándula mamaria, bien sea prepectoral o retropectortal. De esta manera, se preserva integra la función de la glandula mamaria. Si con el embarazo la glándula mamaria se hipertrofia, por supuesto que aumentará el volumen mamario. El mismo
regresará al involucionar la lactancia. En algunos casos puede que la distención de la piel durante la lactancia condicione una ligera caída de los senos. En la mayoría no sucede, pero de ser así, podrá ser sometida a una pequeña intervención quirúrgica mamaria para reafirmar el busto.
P: ¿ Se altera la sensibilidad de los senos después de la operación?
R: No, definitivamente no. En algunos casos la mujer puede presentar baja sensibilidad, excesiva sensibilidad o, en ocasiones, como extraña sensibilidad. En todos los casos se normaliza en pocos días.
P: ¿ La intervención implica paralizar las actividades deportivas o entrenamiento por largo tiempo ?
R: Algunos cirujanos recomiendan reposo y paralizar toda actividad física hasta por seis meses. En cambio otros sostienen que las condiciones físicas de una persona que está habituada a realizar actividad física son tales que su capacidad de recuperación de una operación de este tipo no va más
allá de una semana. En algunos casos, se reincorporan al gimnasio a las 72 horas del postoperatorio. Claro, las instrucciones por parte del médico cirujano deben ser precisas: Uso permanente del sostén, ejercicios suaves tipo cinta, bicicleta, aeróbicos de bajo impacto y no utilizar la
musculatura del pectoral por lo menos por 15 días.
P: ¿ Al cabo de cuanto tiempo podrá ir a la playa?
R: El calor, las radiaciones infrarojas, las ultravioletas, el sudor y el polvo son enemigos de un proceso normal de cicatrización. Por ésta razón, la playa debe ser diferida por lo menos tres meses después del postoperatorio.
Desde ya, si usted está pensando en esta alternativa, no dude en acercarse a un especialista en el tema.
>>Autor: Alejandro Catini
>>Email: não disponível
>>Página na internet: não disponível
>>Artigos como este podem ser encontrados em Cuerpo Gym and Muscle
|